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El Risueño Jabalí - Blog de Restaurantes

Visitas a Restaurantes

Restaurante El Chiscón de Castelló

Restaurante El Chiscón de Castelló

El pasado Lunes hubo una nueva cena del "equipo gastronómico habitual" (José antonio, mi pareja y yo), aprovechando que era víspera de Reyes. Una vez más dejamos la labor de elegir y reservar el lugar a José Antonio. Seleccionó este restaurante que además nos queda relativamente cerca de nuestros respectivos hogares.

Este restaurante está situado al principio de la calle Castelló (muy cerquita del Retiro, por tanto) y ocupa tanto el local del bajo como el piso superior (por la distribución parece un piso reconvertido en comedores). Tuvimos la suerte de cenar en una de las estancias del piso superior ya que tiene mejor pinta que el comedor de abajo (que no es que esté peor puesto, pero tiene menos encanto). La decoración es bastante clásica y las mesas tienen una separación suficiente para lo reducido del local. En el piso de arriba, el comedor más grande (en el que cenamos y el que aparece en la foto) está presidido por un gran aparador y tiene también una estantería repleta de libros relacionados con el mundo de la cocina. En resumen, hace honor a su nombre (chiscón significa aposento pequeño o habitación estrecha según el diccionario).

El servicio fue bueno, ya que nos atendieron realmente bien y nos hicieron recomendaciones acertadas.

Para comenzar pedimos tres entrantes para compartir, en concreto las Patatitas asadas, boletus y espárragos con crema de queso manchego (plato muy sabroso), el Crocanti de foie-gras fresco de pato al brandy de Jerez (muy bueno, y bastante cantidad) y la Ensalada verde con lasaña de anchoas frescas, pasta y salmorejo, plato muy fresco y que gusta incluso a alguien como yo, que los platos que comienzan con "ensalada" no es que me gusten precisamente.

De segundo plato, tras tenerlos casi decididos, el camarero nos recomendó el Villagodio (que estaba fuera de carta) diciendo que era para dos personas, pero como también decía que era casi un kilo de carne decidimos pedir un Villagodio para los tres. La carne estaba realmente buena, tierna, con muy poquita grasa... mujy buena. Como acompañamiento traía unas patatas (cocidas creo recordar) y unos pimientos rojos y verdes, pelados afortunadamente (cosa que no ocurre en todos los sitios).

Para acompañar la comida pedí un vino clásico (la carta tampoco dejaba muchas opciones) de Rioja, Imperial Reserva de 2001, de bodegas C.V.N.E.  Como era de esperar, el vino estaba delicioso (como suele ocurrir con los grandes clásicos de Rioja). Es un vino con cuerpo, complejo y largo, con una buena crianza.

De postre José Antonio pidió la Mousse de arroz con leche y helado de canela (el helado lo probé y estaba muy bueno y al parecer la mousse también) y yo la Crema de yogur griego al limón con frambuesas que estaba realmente bueno.

Para finalizar, unos cafés que nos acompañaron con tres trozos de roscón de reyes (es lo que tiene salir a cenar en esa fecha...) y unos chupitos invitación de la casa.

Todo esto por un total de 157€, un precio más que razonable. Destacar que además tienen un menú fijo al que llaman "Pequeña Carta" del que se puede elegir un primer plato, un segundo y un postre (de unas 6 o 7 opciones por cada plato) y que está al nada desdeñable precio de 26€ por persona.

Un vez más, un sitio recomendable, al que es probable que volvamos dada su situación y la buena impresión que nos dejó.

 

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 7.5

Comida: 7.5

Servicio: 7.5

Precio: 30-55€/pers.

Ficha:

El Chiscón de Castelló

Dirección: Castelló, 3
Localidad:
Madrid
Distrito: Salamanca

Metro: Retiro - Príncipe de Vergara

Teléfono: 91 575 56 62

Página Web: http://www.elchiscon.com/

Días de cierre: Domingos, festivos y lunes noche.

 

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Restaurante Le Fourneau (Bruselas)

Restaurante Le Fourneau (Bruselas)

Siguiendo con la visita a Bruselas, el sábado fuimos a comer a un restaurante del que había leido cosas curiosas y que está siuado en la misma plaza de Santa Catalina, zona "plagada" de restaurantes. A decir verdad, intentamos ir a otro cercano ya que en éste no admiten reservas y lo habíamos visto al pasar y parecía pequeño.

El local es, en efecto pequeño. Se trata de una barra que rodea la cocina donde se puede ver trabajar a los dos cocineros. Además tiene tres mesas junto a las critaleras de la fachada y otra dentro de la barra en un hueco que queda entre la cocina y la propia barra. Así queda un local muy curioso. Nosotros nos sentamos en dos de los taburetes de la barra. Aún siendo taburetes son cómodos, ya que son grandes, con respaldo y apoyabrazos y además hay una especie de escalón el la barra para apoyar los pies.

La carta consiste en una serie de lo que ellos llaman "tapas" y que son platos (algunos realmente complicados) servidos en pequeñas raciones. Nos decidimos por el menú de 5 platos a elección del chef (había de 6 y de 7 también). Nos preguntaron si teníamos alguna alergia a algo, si comíamos ostras, si comíamos pescado crudo y el punto de la carne. Una vez disipadas estas dudas (y elegido el vino), comenzó el festival culinario.

En primer lugar nos sirvieron tres de las "tapas" (en un plato con tres "apartados"), en concreto Vieiras con salsa de soja, Tartar de Buey con parmesano y aceituna negra y Langostino con aceite y salsa rosa. Exquisitas las tres (especialmente el langostino).

Tras estas tres delicias vinieron los otros dos platos, que eran ya de más cantidad (digamos que medias raciones). Primero degustamos un Bacalao con nata y espinacas (muy rico, hasta comí alguna de las espinacas, que dicho de mi es mucho) y Buey con Setas y Puré de Patatas trufado (delicioso).

Todo esto regado con una botella de Côtes du Roussillon 2005 - Cuvée "Haute Berne" - Domaine D. de Blanes, que estaba realmente bueno (aún siendo uno de los vinos más baratos - ¿o debería decir menos caros? - de la carta).

Como a mi todavía me quedaba hueco para un postre, así que elegí la "Dame Blanche" de la carta de postres. Como el resto de la comida, muy bueno.

Finalizamos el ágape con dos cafés.

El precio final fue de 127,50€ (incluye una botella de agua), buen precio para la calidad y buena preparación del menú.

En resumen, un sitio curioso, con buena comida y que merece la pena conocer si se pasa y hay sitio.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 7
Comida:
8.5
Servicio:
8
Precio:
50-80€/pers.

Ficha:

Le Fourneau

Dirección: Place Sainte Cathérine 8
Localidad:
Bruselas (Bélgica)
Distrito: Ville (1000)
Metro: Sainte Cathérine
Teléfono:  02.513.10.02
Días de cierre:
Domingos y Lunes.

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Restaurante Aux Armes de Bruxelles (Bruselas)

Restaurante Aux Armes de Bruxelles (Bruselas)

El pasado fin de semana estuve con mi pareja en Bruselas y al llegar nos fuimos a dar una vuelta por la Grand Place y alrededores. Como siempre, me llevaba información sobre sitios recomendables para comer y tras salir de la plaza por una calle llena de restaurantes para turistas (de la que había leido que no se debía entrar en ninguno de ellos), al llegar a la esquina vimos este que tenía yo marcado como recomendable (está clasificado como "Bib gourmand", es decir buena relación calidad/precio, en la guía Michelin). De hecho creo que es el único de la calle que no tiene algún camarero en la calle a la caza de turistas para su restaurante, así que nos decidimos a entrar a ver si tenían mesa libre. Afortunadamente la tenían.

El local es muy clásico (y muy grande). Las mesas son pequeñas y muy juntas (al estilo de los restaurantes parisinos), pero en conjunto todo tenía muy buena pinta.

El servicio fue muy bueno, esforzándose por entendernos en inglés (también nos proporcionaron cartas en inglés) y siempre muy atentos a cualquier cosa que le pidiésemos, a rellenar las copas de vino, etc.

En cuanto a la comida, mi pareja pidió de primero "Cervelle de Veau, sauce tartare" (sesos de ternera con salsa tártara) que, al parecer (yo no como esas cosas), estaban muy buenos. Yo me decanté por la "Coquille Ostendaise" que es un plato de pescado y marisco (diminutas gambas y mejillones) cocidos en una salsa con queso. Muy rico, laverdad.

De segundo plato ambos pedimos 1/2 Homard à l’Américaine (media Langosta a la Americana), que estaba realmente buena. Las langostas además eran de buen tamaño así que fue más que suficiente.

Para acompañar tomamos un vino blanco: Joseph Drouhin "Laforet" Bourgogne Chardonnay, que resultó muy rico (afrutado como todos los chardonnay, pero con buena acidez, como todo buen borgoña) y bastante apropiado para acompañar la comida.

Como las raciones eran generosas no me quedó sitio para el postre, y eso que en una mesa en el centro del comedor los camareros no paraban de hacer un postre con una pinta excelente: Crèpes flambées à la Mandarine Napoléon, que al rematar el plato flambeaban un chorro de licor de mandarina sacando una llama impresionante (llegaba casi al techo) a la que muchos de los comensales le sacaban fotos incluso. En definitiva, nos contentamos con dos cafés.

Todo esto por 121€ (incluida una botella de agua) un precio adecuado para la cena.

En resumen, un sitio muy recomendable si se desea comer o cenar en las cercanías de la Grand Place de Bruselas.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 7
Comida:
8
Servicio:
8
Precio:
40-70€/pers.

Ficha:

Aux Armes de Bruxelles

Dirección: 13 rue des Bouchers
Localidad:
Bruselas (Bélgica)
Distrito: Ville (1000)
Metro: Bourse - de Broukere
Teléfono:  02.511.55.50
Página Web:  http://www.auxarmesdebruxelles.be/
Días de cierre:
Lunes.

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Restaurante Au Pied de Cochon (París)

Restaurante Au Pied de Cochon (París)

El pasado miércoles llegué a París junto a un amigo para ver al día siguiente el partido correspondiente a la copa de la UEFA entre el Paris Saint Germain y el Racing de Santander (mi equipo). Como llegábamos tarde (el avión llegaba a las 22:30 más el traslado al hotel) busqué algún sitio donde poder cenar realmente tarde en Paris (más tarde de las 23:30). Muy cerca del hotel encontré este restaurante en el que hacen gala de no haber cerrado sus puertas desde su reapertura en 1947, y es que abren las 24 horas. Aún a riesgo de que no se comiese excesivamente bien, nos pareció un buen sitio para intentar cenar (máxime cuando el nombre significa "La manita de cerdo"). La primera sorpresa, es que se trata de un sitio realmente grande (tiene un cartel luminoso que se ve desde lejos) y la segunda, al llegar, es que tiene el típico "escaparate" de pescados y mariscos en el exterior como es típico en las Brasseries parisinas, y con productos con buena pinta.

Al entrar vimos que era un local grande y bien puesto, con los camareros uniformados con traje y pajarita. Buena pinta, vamos. Incluso pudimos observar durante nuestra espera detalles en la decoración relacionados con el rugby (para dos rugberos como nosotros son cosas que no pasan desapercibidas y que te hacen cierta ilusión) e incluso una especie de "pared de la fama" con placas correspondientes a personajes famosos que habían pasado por allí, desde Salvador Dalí a Charles Aznavour, por poner un par de ejemplos. Nos apuntaron en la lista de espera y pasado algo más de media hora (serían ya las 24:20 o así) nos sentaron en nuestra mesa.

Las mesas son algo pequeñas y muy juntas, como es típico en casi todos los restaurantes de Paris. El servicio fue bueno.

Tras estudiar la carta, nos decidimos por una de las "fórmulas" (menús establecidos muy típicos en Francia). En concreto por la más corta (Entrante y Plato principal o bien Plato principal y Postre), ya que no teníamos mucha hambre.

Mi amigo pidió Rillettes de Cochon (una especie de terrina de paté de cerdo) como entrante y Pièce du Boucher Grillée (una pieza de carne de buey a la parrilla) de plato principal, mientras que yo me decanté por la otra versión de la "fórmula" y pedí un Steak tartare de Boeuf, pommes frites de plato principal y una Crème Brulée traditionelle de postre. Todo muy bueno. Debo decir que vimos salir algunos "plateau" de marisco con muy buena pinta. También tenía muy buena pinta la sopa de cebolla gratinada, de la que vimos salir unas cuantas raciones. La comida bastante buena en general.

Botella Vino Bernard Laporte

Para acompañar elegimos un vino de la curiosa carta de vinos, separada en secciones como "Los vinos de los grandes cocineros" o "Los vinos de las estrellas de rugby" (que, por supuesto fue la sección a la que se me desviaron los ojos). Elegimos el vino de Bernard Laporte, actual secretario de estado para el deporte en Francia y antiguo seleccionador de rugby francés. Es un vino de la denominación Gaillac, al sudoeste de Francia. Resultó un vino estructurad y elegante y, aunque no era ninguna maravilla acompañó las viandas a ala perfección. Por cierto, que la añada era de 2005.

Todo esto por 66,50€ (21€ por menú más 24,50€ por el vino) un precio más que bueno por una comida a unas horas tan intempestivas y en un sitio de fácil acceso (está junto a la estación de Châtelet-Les Halles).

En resumen, un sitio altamente recomendable si se desea comer o cenar en París a horas intempestivas sin descuidar la calidad.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 8
Comida:
7
Servicio:
8
Precio:
30-60€/pers.

Ficha:

Au Pied de Cochon

Dirección: 6, Rue Coquillière, 75001
Localidad:
París (Francia)
Distrito: 1er Arrondissement
Metro: Châtelet-Les Halles
Teléfono:  01 40 13 77 00‎
Página Web:  http://www.pieddecochon.com/
Días de cierre:
No cierra.

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Restaurante Diablo Mundo

Restaurante Diablo Mundo

El pasado Viernes volvimos a salir a cenar el ya establecido "equipo gastronómico habitual" (José antonio, mi pareja y yo). En esta ocasión José Antonio seleccionó este restaurante que no conocíamos ninguno de nosotros y que parecía estar especializado en setas (o al menos tenía muchas en la carta de otoño).

Este restaurante ocupa el local en el que estaba La Cava Real (una lástima, sus menús maridados con vino eran fantásticos) en la calle Espronceda (de ahí el nombre, ya que Diablo Mundo es un poema de José de Espronceda), una zona cuajada de buenos restaurantes por cierto, y está decorado en tonos suaves (blanco, beige, marrón claro), sencillo y con mucho gusto. Han reformado el local y ahora disponen de un comedor en la parte inferior, así como de un pequeño espacio en la parte superior (¿la zona de fumadores?). La separación entre mesas no es tanta como debería pero tampoco da sensación de agobio.

El servicio fue bastante bueno, ya que fuimos atendidos muy bien y nos resolvieron todas nuestras dudas a la perfección. Comentar que nos atendió la propia Fátima Pérez, dueña del restaurante así como Carlos Arroyo, sumiller y marido de Fátima.

Tras estudiar la carta y recibir consejo sobre las cantidades (las "degustaciones de otoño" tenían muy buena pinta pero nos explicaron que eran cantidades muy pequeñas como para compartir) nos decidimos por tomar los tres dos de estas "degustaciones" cada uno, en concreto las de Pasta fresca con Rebozuelos y Angulas de Monte con Gambas y salsa de ajo. Ambas muy buenas.

De segundo plato tanto Marta como José Antonio pìdieron las Manillas de Lechazo Churro tostadas con su salsa, puré de cominos y chips de alcachofa y yo me decanté por el Entrecot de Mamona del Valle del Esla con Ficoide Glacial. Muy buenos ambos platos (probé las manillas también). Incluso comí parte del Ficoide glacial...

Para acompañar la comida pedí un vino de Toro, Quinta Quietud, pero (como me pasa en muchos de los sitios a los que voy con los vinos que pido) no les quedaba. El sumiller nos ofreció otro vino que no estab en carta, un vino D.O. Ribera del Duero, Pico Cuadro (creo que 2005, no recuerdo bien). La verdad que resultó un muy buen vino que acompañó perfectamente la comida que pedimos. Un buen detalle es que el vino resultó ser más barato que el que había pedido (cosa que no sucede siempre cuando el que pides no está en carta y te recomiendan otro). Decir también que nos trajo otro par de referencias más de Toro (D.O. del Quinta Quietud) por si queríamos elgir otro diferente.

De postre José Antonio pidió un Soufflé de chocolate con helado de leche (muy bueno) y yo uno que denominan"Desde el cielo" que no recuerdo todo lo que llevaba (sólo recuerdo que tenía helado de Aceite de oliva), pero que estaba realmente delicioso.

Para finalizar, unos cafés y , dado que sobre las 23:30 se abrieron las pesrianas de un altillo que hay sobre la entrada y aparecieron un chico a la guitarra y una chica a los teclado que empezaron a tocar canciones clásicas (Beatles, Frank Sinatra...) que tocaban y cantaban muy bien, nos tuvimos que pedir tanto José Antonio como yo unos Gin-Tonic de Citadelle (ya que observamos desde la mesa entre la gran seleccion de destilados que había en la barra) con tónica Fever Tree. Gran broche para esta velada.

Todo esto, junto con los aperitivos (dos cervezas y un vino blanco) por un total de 201,16€, es decir, unos 60€ por cabeza sin las copas. No es barato pero tampoco caro para lo que te sirven (y cómo lo sirven).

Sitio recomendable, al que volveré con toda seguridad.

 

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 8

Comida: 8.5

Servicio: 8

Precio: 50-65€/pers.

Ficha:

Diablo Mundo

Dirección: Espronceda, 34
Localidad:
Madrid
Distrito:Chamberí

Metro: Gregorio Marañón - Alonso Cano

Teléfono: 913950037

Página Web: http://www.diablomundo.com/

Días de cierre: Domingos.

 

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Restaurante La Alacena de Serrano

Restaurante La Alacena de Serrano

El pasado viernes fui con mi pareja a probar este restaurante. Lo elegí por varias cosas que había leído sobre este sitio, como que está regentado por Carlos Rojas y Félix Celester (antiguos jefes de cocina de Goizeko Kabi (Madrid) y Gaztelupe, respectivamente) o que en su reciente renovación de la carta habían dejado una carta de vinos a precios excelentes (¿precio de coste más descorche de 3 euros he leido en algún sitio?).

El local (que ocupa el espacio donde estaba el antiguo Asador Orio) tiene dos alturas y está decorado en tonos blancos y de madera oscura, con toques burdeos en la mantelería, que le dan un aspecto sobio y elegante pero acogedor a la vez. Mejor para mi gusto la parte inferior (que fue donde cenamos). La separación entre mesas es buena.

El servicio fue magnífico. Atendidos a la perfección en todo momento por el solícito Carlos Rojas, y con unos camareros que realizan sus funciones con mucha corrección.

La carta es de corte tradicional vasco, pero con toques modernos en muchos de los platos. En cuanto a la comida, decir que las raciones son muy generosas y que es un sitio en el que es mejor "cortarse" a la hora de pedir porque te puedes pasar pidiendo muy facilmente. En cualquier caso, Carlos te aconseja sobre cantidades perfectamente. Para comenzar te ponen unas aceitunas (gordas) y una chistorra que está de maravilla. El "problema" es que cuando te comes lo que te han puesto te vuelven a poner más y más hasta que llega  la comida que pides y están tan buenos ambos aperitivos que ¡corres el riesgo de llenarte antes de empezar!

Como entrantes pedimos 2 medias raciones (de casi todos los platos se puede pedir media ración) de Filetes de Sardinas Marinadas con Guacamole y Tumaca y Cangrejo de Piel blanda en tempura (muy buenos ambos), así como un espectacular (tanto por su presentación como por su sabor) Soufflé de Huevo con Crema de Patata  y Trufa Negra que no se podía pedir en media ración.

De segundo plato yo me pedí el Abanico de Entrecot fileteado con láminas de foie y salsa de mostaza y mi pareja media ración (por consejo de Carlos, dado lo contundente del plato) de Callos con Morro de ternera de forma tradicional (uno de los platos de cuchara que figuran en la carta) que al parecer estaban muy buenos. Mi plato estaba delicioso, aunque probablemente podía haber pasado con media ración también, pero ¡qué se le va a hacer!

Al haber comido tanto no me quedaba sitio para alguno de los suculentos postres que anunciaba la curiosa carta de postres que sugiere postres similares, pero sin azúcar a un lado y con azúcar al otro, así que pedí un Sorbete de Limón al Vodka para "bajar" la cena... Ni que decir tiene que mi parja no tomó postre.

Todo esto regado con un una botella de "200 Monges Reserva 2003" D.O.C Rioja, ya que mi pareja no lo había probado y estaba al increible precio (como todos los vinos de la carta, por otra parte) de 30,50€, prácticamente el precio al que puede encontrarse en una tienda. Elegante vino, que maridóa a la perfecciión con la comida elegida.

Para finalizar, un café para mi pareja y un chupito de pacharán para mi (invitación de la casa) acompañados por una deliciosa teja y unas "piedras" de chololate.

El precio final fue de 111.07€, muy ajustado para lo que cenamos, aunque si se ajustan más las cantidades a pedir y se pide un vino más barato (que los hay y muy buenos) creo que se puede cenar perfectamente por menos de 50€. Comentar que también nos invitaron al Martini que tomó mi pareja con el aperitivo.

En resumen, una gran cena en un sitio de nivel a un precio muy atractivo. Repetiremos con seguridad.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 8.5

Comida: 9

Servicio: 9.5

 

Precio: 45 - 60€/pers.

 

Ficha:

La Alacena de Serrano

Dirección: Infanta María Teresa, 19
Localidad:
Madrid
Distrito:
Chamartín

Metro:
Concha Espina - Colombia

Teléfono: 912207009

Página Web: http://www.laalacenadeserrano.com/

Días de cierre: Invierno: Domingos cena, lunes, Semana Santa. Verano: julio y agosto domingos completos y agosto

 

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Restaurante La Gorda

Restaurante La Gorda

El pasado viernes salimos a cenar el "equipo gastronómico habitual" (mi pareja, nuestro amigo José Antonio y yo). Fuimos a este restaurante dado que habíamos oido hablar muy bien de él, así que había que probarlo.

Está situado en la zona de prosperidad y lo primero que llama la atención al entrar en la pequeña sala es la colección de soperas (y figuras de mujeres gordas) que se ven por todas partes. Por lo demás, la sala está decorada en tonos vedes y rojos suaes con las mesas y sillas en negro (mesas muy juntas, por cierto, aunque los precios justifican dicha cercanía).

El servicio es bueno. Amable y solícito, y resuelven las dudas sobre los platos de la carta (ya que es un restaurante peruano y tiene ingrdientes desconocidos, al menos para nosotros) sin problemas.

Para comer (además del platillo de choclo que ponen para picar) acabamos eligiendo de la carta (que curiosamente tiene publicidad de Air Comet al igual que los uniformes del personal) lo siguiente:Para compartir (acompañados de los respectivos cócteles "pisco sour") tomamos el Tiradito de Lubina Nikkei (muy sabroso) y el Chupe de Langostinos que, aunque es una sopa y lo aconsejan tomar de segundo plato, decimos compartirlo para probarlo los tres, ya que no nos apeteciía de segundo plato a ninguno. Decir que estaba exquisito, y que es una ración grande (nos rellenaron el plato cuando acabamos con el primero).

A continuación José Antonio pidió el Confit de Pato con Rissotto de Culantro (al parecer estaba muy bueno. Yo probé sólo el rissotto y doy fe de lo bueno que estaba), mi pareja pidió el Ají de Gallina conaceite de Ají amarillo. También estaba bueno, al parecer, y la ración era muy grande (no se la acabó). Yo me pedí otra de las recomendaciones, el Anticucho con Croquetas de Tacu Tacu. Delicioso. Las Vieiras vienen en una brocheta con una salsa picante (pero poco, en su justa medida) y las croquetas son de arroz con lentejas, más o menos). Buena cantidad y muy bien realizado.

De postre tanto José Antonio como yo pedimos sendos Suspiros a la Limeña (copa de dulce de leche con merengue por encima, una bomba dulce) y mi pareja acabó pidiendo (en contra de su costumbre y pese a no haberse acabado el segundo plato) el Helado de Lúcuma para ver a que sabía (lo acabamos probando todos).

De vino pedimos (de la exigua carta, que de berían mejorar porque sólo tienen unos pocos "clásicos" el Lagunilla Crianza 2006. Buen vino de Rioja a buen precio (12€ más IVA).

En resumen, todo muy bien y a buen precio. Incluyendo dos cafés el total de la factura fue de 117,10€.

Lo recomiendo, y creo que volveré ya que me qudé con ganas de probar algunos otros platos de la carta.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 6

Comida: 8.5

Servicio: 7.5

Precio: 35-45€/pers.

Ficha:

La Gorda

Dirección: Matilde Díez, 16
Localidad:
Madrid
Distrito:Chamartín

Metro: Prosperidad

Teléfono: 915153534

Días de cierre: Domingos Noche y Lunes.

 

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Restaurante El Club Allard

Restaurante El Club Allard

Anoche fui a cenar con mi pareja y un amigo (el grupo clásico de las cenas de este blog) a este restaurante. Hace tiempo que quería ir a este restaurante (desde que dejó de ser un club privado para convertirse en un restaurante público, en 2003), pues había oido hablar muy bien de él y nunca había conseguido mesa cuando me lo proponía, especialmente desde que recibió la estrella Michelin. Así que allí nos fuimos, a ver si se merecía la estrella...

Está situado en un edificio singular, modernista, llamado la Casa Gallardo , de la que tomó su nombre descartando la inicial y su postrera letra, que está situado al comienzo de la calle Ferraz, haciendo esquina con la Plaza de España. La sala está muy bien, con decoración clásica y elegante, con espejos barrocos, cuadros, lámaras grandes, etc. y con una separación entre mesas suficiente para un local de este nivel.

El servicio es muy bueno. Atento y amable, sin llegar a agobiar, casi perfecto diría.
Aún así lo mejor fue la comida (como debe ser en un restaurante).

Lo primero que ponen para "picar" es un plato de arbequinas y unas almendras fritas para degustar mientras estudias la carta. Una vez estudiada la carta nos decantamos por el "Menú B" (uno de los dos menús degustación de la carta, el más largo de los dos que ofrecen, que consta de 2 Snack, tres ½ entradas, ½ pescado, ½ carne, 1 pre-postre dos ½ postres, cafés y petit-fours) que el propio chef (el joven Diego Guerrero), que toma las comandas personalmente, nos confeccionó. EL menú fue el siguiente:

  • Snacks:
    • Bombón de Calabaza con Ajoblanco.
    • Bloque de Foie y Oro con jugo de Arbequina.
  • Entrantes:
    • Huevos con pan y panceta sobre crema ligera de patata.
    • Carabinero en su propia gabardina, borraja salteada, alga ito togarashi.
    • Bombón de Bacalao y pil-pil, lecho esponjoso de brandada y churros de pan de ajo.
  • Pescado: Salmonete con merengue de aceitunas negras.
  • Carne: Carrillada de Ternera glaseada al jugo de móneda, yuca y membrillo de plátano al romero.
  • Prepostre: Chupito de Mojito.
  • Postres:
    • Manzana ácida, Esponjoso de chocolate y arbequina.
    • Flan Líquido con jengibre.

Todo el menu fue excelente. Pese a ser el menu degustación más largo no se nos hizo demasiado ni siquiera para cenar. Además, los postres fueron bastante ligeros lo que ayudó a rematar un menu muy bien seleccionado. Hay que añadir que los puntos de cocción, factura y presentación de los platos fueron muy buenos también. Para completar, el ritmo del servicio fue muy correcto.

De vino pedimos un Finca Villacreces, Crianza 2004. Buen vino de la Ribera del Duero, uno de mis favoritos de esa zona que hace tiempo no probaba.

En resumen, todo perfecto. Incluso el precio no me pareció excesivo. Incluyendo las bebidas de aperitivo y el agua (2 botellas de Voss) fue de 267€.
Lo recomiendo, aunque no sea un sitio al que se pueda ir a menudo por lo elevado del precio, pero merece la pena una visita. Yo estoy seguro que volveré.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 8.5

Comida: 9.5

Servicio: 9.5

Precio: > 70€/pers.

 

Ficha:

El Club Allard

Dirección: Ferraz, 2
Localidad:
Madrid
Distrito:
Mocloa - Aravaca
Metro:
Plaza de España

Teléfono: 915590939

Página Web: http://www.elcluballard.com/

Días de cierre: Sábados mediodía, lunes noche, domingos, festivos y agosto.

 

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