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El Risueño Jabalí - Blog de Restaurantes

Restaurante El Celler de Can Roca (Gerona)

Restaurante El Celler de Can Roca (Gerona)

El pasado 31 de Julio comenzamos mi pareja y yo unos días de vacaciones por la provincia de Gerona. Y para comenzar, que mejor que este restaurante, el mejor de la capital y uno de los mejores de España (no en vano este año le eligieron como el 5º mejor restaurante del mundo en la lista que habitualmente encabeza El Bulli). En realidad cenamos allí la primera noche porque fue la única que tenían mesa los tres días que estábamos en la capital, pero en definitiva fue un gran comienzo.

El restaurante está situado en un barrio residencial alejado del centro de Gerona. Como llegamos con algo de antelación nos dimos una vuelta por los alrededores y descubrimos la anterior ubicación del restaurante, muy próxima a la actual, aunque a todas luces era un lugar mucho más reducido. Ahora se sitúa en la antigua torre de Can Suñer, donde haconstruido un espacio realmente vanguardista adosado al antiguo edficio. El sitio es realmente precioso. Se accede a través de un pequeño jardín que queda totalmente oculto a la vista desde la calle. El comedor está dispuesto alrededor de un pequeño y coqueto jardín triangular y está decorado con mucho gusto, sencillo pero muy elegante, en tono claros.

El servicio es fabuloso. Disponen de cartas en español, catalán, inglés y francés y la mayoría de camareros hablan estos idiomas (o al menos tres de ellos) y alguno incluso hablaba alemán, según pudimos observar en una mesa cercana con comensales de dicha nacionalidad. Como digo el servicio es muy bueno, con una atención casi perfecta.

En cuanto a la comida, fue lo mejor de todo. Nos decidimos por el menú degustación (tienen otros dos menús, uno más caro pero con cosas que no me gustaban y otro más corto y con platos más tradicionales a un precio bastante asequible para un local de este nivel, 50€). Además elegimos la opción de maridaje de vinos con el menú. El menú consistió en lo siguiente (en cursiva están los comentarios a los platos que apecen en el menú):

Snacks - Pequeñas insinuaciones -:

  • Cereza al Campari (Impresionante, parece una cereza de verdad, pero es una "esferificación" a la que le ponen el rabo de una cereza y las llevan a la mesa sobre hielo seco. Sorprendente la presentación ya que se licúa al meterla en la boca y el sabor es excelente)
  • Crujiente de Anchoa
  • Aceitunas negras caramelizadas
  • Crujiente de Sésamo negro y Grué de Cacao
  • Ensalada de Tomate y Atún
  • Navajas al pesto con Parmesano
  • Bombón de Pichón con Bristol Cream

Menú:

  • Sopa de Cerezas con Gambas y Gengibre - La cocina de la fruta -
  • Ostras al Cava Agustí Torelló, Compota de Manzana, Gengibre, Piña, Limón confitado y especias - Contraste, Sabor de mar, aroma nostálgico -
  • Lenguado a la brasa con Aceite de Aceituna verde, Hinojo, Piñones, Bergamota y Naranja - Perfumes del mediterráneo -
  • Escudella de Bacalao - El Bacalao en tiempos de penurias -
  • Lechón con cebollitas, naranja y clavo - Cocción a baja temperatura. Una piel de "coca de vidre" -
  • Cromatismo Verde - Un color, un estado de ánimo. Energía y vitalidad -
  • Albaricoque caramelizado 

Vinos:

  • Morgon 07 "Côte du Py" Jean Fillard. A.O.C. Morgon
  • Agustí Torelló Gran Reserva. D.O. Cava
  • Rocallis 04. D.O. Penedés
  • Dorado 02. Vinho Verde Portugal
  • Partida Bellvisos. D.O. Qa Priorat********
  • Scharzhofberger Kabinett 06. Mosel-Saar-Ruwer
  • Moscatel Cosecha Miel Casta Diva 07 D.O. Alicante

Para terminar nos tomamos un café en una sala que tienen para poder fumar (en el restaurante está prohibido), aunque nosotros no fumamos (afortunadamente estaba vacía cuando llegamos), con sofás y música suave.

El precio total fue de *******€, que pagamos bien a gusto.

En resumen, un restaurante fabuloso, que no sólo merece las dos estrellas Michelin que ostenta sino que creo que merecería la tercera sin lugar a dudas. Si algún día vuelvo a Gerona intentaré volver a comer en este restaurante porque merece mucho la pena.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo)

Local: 9

Comida: 9.5

Servicio: 9.9

Precio: >80€/pers.

Ficha:

El Celler de Can Roca

Dirección: Can Sunyer, 48

Localidad: Gerona

Teléfono: 972 222 157

Página Web: http://www.cellercanroca.com/

Días de cierre: Domingos y Lunes.

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Restaurante La Kitchen

Restaurante La Kitchen

El pasado viernes fui a cenar con mi pareja a este restaurante situado en la calle Prim, entre Chueca y el paseo de la Castellana.

Este restaurante ocupa el local que antaño ocupó el conocido Bóboli y consiste en una zona a la entrada con una pequeña barra y un comedor a continuación situado en una especie de corredor abovedado de ladrillo visto que le da un aspecto muy bonito al restaurante. La iluminación consiste en unos alógenos dispuestos en unos cables a lo largo de todo el comedor, pero que no dan suficiente luz a mi entender. No es que se vea mal, pero me gusta comer con un poquito más de luz que la que dan dichos puntos de luz. La única mesa que parecía bien iluminada era una mesa redonda situada al fondo con una original lámpara sobre ella. Otro aspecto a cuidar es el de la temperatura, ya que hubo un rato (cuando el restaurante se terminó de llenar) en el que pasamos un poquito de calor. Bien es verdad que lo solucionaron, pro deberían estar un poco más atentos a estos detalles. Por cierto, tienen una impresionante colección de botellas de los mejores aceites españoles como decoración.

En cuanto a la comida, fue bastante buena. Si hubiese que definirla, diría que es mediterránea con toques modernos.

Para empezar, compartimos el Tartar de Lubina Salvaje con Caviar de Capelan y Salsa de Estragón (muy bueno) y la Tarta de Cebolla Dulce con Queso Gruyere (también buena, aunque la ración es un poco pequeña).

De segundo plato yo me decanté por la Presa Ibérica con Salsa de Oporto (muy buena) mientras que mi pareja eligió una de las sugerencias del día, los Escalopines de Buey con Torta del Casar, que al parecer estaban también muy buenos.

De postre tomé la Panacotta de Fresa con Galleta de Chocolate y Avellanas (deliciosa).

Para acompañar la comida elegí de la corta (y no muy original) carta de vinos un D.O.C. Rioja, Melquior Colección Familiar MMI 2004, que estaba muy bueno y a un precio correcto, 21€.

Todo esto, más un café que tomó mi pareja y una botella de agua, por un total de 108,34€. Un precio digamos que correcto.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo)

Local: 7.5

Comida: 7.5

Servicio: 9

Precio: 40-60€/pers.

Ficha:

La Kitchen

Dirección: Prim, 5

Localidad: Madrid

Distrito: Centro

Metro:  Chueca - Banco de España

Teléfono: 913604974

Página Web: http://www.lakitchen.es/

Días de cierre: Domingos.

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Restaurante Asiana Nextdoor

Restaurante Asiana Nextdoor

El pasado sábado fui a cenar con mi pareja a este restaurante. Aunque no somos muy dados a la comida asiática, habíamos cenado en una ocasión en Asiana (el "hermano mayor") y nos gustó mucho así que decidimos ir a ver como estaba.

El local (que ocupa el local vecino a la tienda de antigüedades que da cobijo a Asiana, de ahí su nombre "Asiana Nextdoor") no es muy grande y consta de una zona con la barra (pequeña) y una serie de mesas a la entrada, una pequeña sala de paso con algunas mesas y otra sala que es una especie de pasillo con un aparador para los camareros a un lado y los baños al otro al principio y seis mesas a continuación, que lleva hasta la cocina (en realidad es una ventana de la cocina por la que se ven salir los platos y evolucionar al equipo de Jaime Renedo). Afortunadamente nos dieron una mesa en dicho pasillo y casi al final, donde se está más tranquilo. La decoración está bien, con paredes en ladrillo visto y cuadros y elementos que parece que han tomado "prestados" de la tienda de antigüedades anexa y que están todos a la venta (creo, ya que incluso la grandísima fotografía impresa en aluminio que teníamos junto a nuestra mesa tenía una etiqueta, imagino que con con el precio). Las mesas son en diferentes tonos de madera y la vajilla (de inspiración oriental, por supuesto) muy original. El único pero es que las sillas son demasiado altas para las mesas a mi entender (las piernas caben justitas entre la parte de abajo de la mesa y la silla).

El servicio fue bastante bueno. Te explican los platos (se extienden si se lo solicitas) y trabajan con rapidez. De hecho, el principio del menú fue excesivamente rápido (y no sólo nos pasó a nosotros, ya oímos como una camarera decía a la cocina que una mesa había pedido que fuesen más despacio). A nosotros se nos acumularon los cuatro primeros entrantes, ya estábamos esperando a que nos sirviesen el vino y empezaron a llegar con mucha rapidez los platos. El servicio del vino fue muy bueno, probando a ver si era mejor decantar (que lo era) y la camarera muy atenta a si necesitábamos que nos sirviesen vino, ya que el decantador no lo dejaron en la mesa.

En cuanto a la comida, de inspiración asiática con toque peruanos como digo, se puede elegir entre un menú degustación prefijado (a 35€) o comer de "picoteo" eligiendo raciones. Como no conocíamos ningún plato de la carta de raciones y parecía que no había más que un plato de pollo decidimos pedir el menú degustación. el menú fue el siguiente:

  • Choritos con Nam Jim (un mejillón para cada uno con una salsa que estaba muy bueno)
  • Kimuchi de Zamburiñas (trozos de zamburiñas cocinados muy ricos, servidos sobre un trozo de lima que deja su sabor al comerlos directamente de ahí)
  • Ensalada Vietnamita de Pollo, Mango y Hierbabuena, con aderezo de cacahuete (una especie de rollitos que afortunadamente saben más a cacahuete con toques de hierbabuena que a pollo)
  • Tiraditos del día (nos tocó de Corvina, muy bueno)
  • Spring Roll de Cerdo Ibérico y Langostinos (vienen acompañados de unas hojas de lechuga y una serie de hierbas aromáticas de manera que se envuelve el rollito y las hierbas que quieras con la hoja de lechuga y se moja en una salsa muy rica para comerlo)
  • Satay con coco lima-chili (pequeños pinchos de ¡¡pollo!! que se mojan en la salsa de coco, lima y chili con lo que afortunadamente no saben nada a pollo...)
  • Cazuela del día (nos tocó una sopa picante de caldo de pollo con una pasta rellena de gambas y setas. Muy rico, aunque con el picante se "suda la camiseta"...)
  • Curry Tailandés de ternera (supuestamente lo más picante, pero al ser después de la sopa no nos pareció tanto. Muy rico).
  • Un Postre a elegir para los dos. Elegimos Sharoni (trozos de mango) salteados con Sorbete de Manzana Ácida (buenísimo) y Espuma Mascarpone Wasabi.

En resumen, un buen menú para los que gusten de este tipo de comida. Para mi gusto, una vez de vez en cuando no está mal, aunque desde luego no es para comerlo a diario.

Para acompañar, elegí de la corta pero original carta de vinos uno por su original nombre y que resultó fantástico. Se trata de un vino D.O.C. Rioja, Ganko el cabezota 2007. Un vino de autor realizado por el joven enólogo francés Olivier Rivière y que me gustó mucho, aunque una comida tan especiada y con tanto picante no sea lo mejor para apreciar un vino. Así todo me pareció un vino con muy elegante en nariz y muy amplio y elegante en boca. Intentaré probarlo si lo encuentro de nuevo. Por cierto, que su precio es de 34€.

Para terminar dos cafés.

Todo esto (junto con dos cervezas de aperitivo, que por cierto es Alhambra, y una botella de agua) por 127,33€ un precio bastante bueno para esta cena.
En resumen, un gran sitio para los que les guste la comida asiática pero que también merece la pena probarlo si no te gusta en exceso (como a mi).

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo)

Local: 8

Comida: 7.5

Servicio: 9

Precio: 40-65€/pers.

Ficha:

Asiana Nextdoor

Dirección: Travesía de San Mateo, 4

Localidad: Madrid

Distrito: Centro

Metro:  Alonso Martínez

Teléfono: 913100965

Días de cierre: Domingos Noche y Lunes.

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Restaurante El Jardín de Miguel Angel

Restaurante El Jardín de Miguel Angel

El pasado sábado organicé una cena para celebrar mi cumpleaños y como estaba haciendo buen tiempo, decidí elegir una terraza para dicha cena. Craso error.

Elegí este restaurante porque ya había estado varias veces (de hecho vamos casi todos los años alguna vez), ya que es una terraza fantástica, muy bonita, con mucha vegetación y donde se suele pasar una velada muy agradable.

Todo comenzó bien, tomando un aperitivo (vinos blancos y cervezas) mientras llegaban todos los invitados (finalmente fuimos sólo siete personas) en la mencionada terraza, con su buen servicio de mesa (copas grandes, buena vajilla y mantelería) pero desgraciadamente comenzaron a caer gotas. Aguantamos unos minutos pero como iba cada vez a más, el maitre nos sugirió pasar dentro cosa que aceptamos. A partir de aquí, la velada no fue ya lo planeado, y no lo digo sólo por tener que comer dentro (nos llevaron a lo que parece el comedor que se usa para servir desayunos en el hotel), sino por el desastroso servicio que vino a continuación. Describiré primero lo que pedimos y después lo que sucedió durante la cena.

Tras estudiar la carta, nos decidimos por compartir cuatro entrantes: las Hamburguesitas de Langostino, el Foie de Oca, las Croquetas melosas de langostinos y los calamarcitos a la plancha, no sin antes advertir al maitre que hubiese al menos una hambueguesita y una croqueta para cada uno ya que uno es "perro viejo" en estos temas y sabía que podía pasar que traigan raciones con un número inferior de unidades que de comensales.

De segundo plato pedimos dos raciones de Tatami de Atún Rojo, una de Lomo de Cabracho, una de Lubina salvaje, una de Aleta de Raya (la mía, por cierto) y tanto Eli como Celia se decidieron por la Pularda Rellena. Sólo comentaré que tanto los entrantes como los segundos estaban muy buenos.
Para acompañar, pedí de la corta y mal seleccionada carta de vinos un D.O. Rioja, Contino Reserva 2004, que nos trajeron en una cestlla de sevir (cosa que no le hace falta a un vino de sólo 5 años, ya que las cestillas están pensadas para vinos de guarda que llevan mucho tiempo en botella en posición horizontal y a los que hay que tratar con cuidado y mantener la posición horizontal, ya que si se pone la botella en posición vertical los posos del vino se pueden extender por toda la botella).

Lo peor fue lo que sucedió con el servicio. En primer lugar nos pusierion la ración de hamburguesitas de langostinos con una rase del maitre acompañando: "Una para cada uno...". Mi sorpresa fue mayúscula cuando tras mirar la ración aprecié que sólo había seis hamburguesitas. A todo esto, podemos comentar que el vino lo habían abierto y no lo habían servido. Mi pareja quiso servirlo pero la detuve porque las copas que había en la mesa sólo eran aptas para agua, en ningún caso para un buen reserva como era el caso. Tras expresar nuestra queja al maitre, éste solicitó otra ración a la cocina. Una vez que nos habían empezado a servir los entrantes tuvimos que reclamar que nos sirviesen el vino, ya que, como ya he comentado, no lo habían hecho. Pues bien, aoparece el camarero, y ¡me intenta servir el vino en las inapropiadas copas que teníamos! Obviamnente se lo impedí y le pedí copas grandes, así que nos empezó a traer unas copas ligeramente más grandes, pero que nada tenían que ver con las enormes Schott-Viesel que teníamos en la terraza (y que yo había alabado mientras nos tomábamos el aperitivo). Comentar también que no todas las copas eran iguales... Otro detalle negativo en el servicio del vino es que abrieron una segunda botella sin preguntar si quiera si la queríamos (que obviamente la queríamos), cosa que no se debe hacer jamás.

Bueno, pues ahí no quedó la cosa, cuando nos trajeron los segundos platos, Eli le comentó a Celia: "¿Pero tú no habías pedido lo mismo que yo?, dado que los platos que les habían servido a ambas eran manifiéstamente diferentes, aunque ambos de carne. Celia contestó que sí y se lo comentamos al camarero, que miró la comanda y dijo que él tenía apuntado para Celia la Gacela en lugar de la Pularda. Le contestamos que estaba mal puesto que ella había pedido Pularda y el camarero tiene la desfachatez de decir: "Pues la gacela está también muy buena..." y se queda esperando a ver si "cuela" y puede dejar el plato. Le pedimos que lo cambiase, cosa que hizo no sin volver a comentar que él tenía anotada una de gacela, como para dejar claro que no era culpa suya (cosa que ya sabíamos).

Al llegar el turno de los postres el camarero nos empieza a recitar los postres nombrando sólo tartas, sorbetes y helados mientras que el maitre hace su aparición con las cartas de postre, cortando el "recital" del camarero con un "también tenemos estas cartitas..." y comienza a darnos las cartas de postres (que por cierto, trajo sólo cuatro para todos). Pablo y yo no pedimos la Isla Flotante, José Antonio el Milhojas de Chocolate y además hubo dos que pidieron helados mientras que Pepe se tomó un tradicional Sorbete de Limón al Cava. Puies bien, los elaborados postres de la carta marcaban 10€ (me pareció caro, pero bueno, tampoco era para tanto, los he visto más caros) y tanto los helados como el sorbete los cobraron al mismo precio lo que ya me parece abusivo. No se puede cobrar lo mismo por un postre elaborado como la Isla Flotante que por unas simples bolas de helado.

Y, para finalizar cuando nos traen la cuenta (y digo nos traen porque no la habíamos pedido y nos la trajeron con la excusa de que se iba la cajera...) se hace realidad lo que nos temíamos, aparece la ración de gacela en la cuenta en lugar de la de Pularda (casualmente el plato era 7€ más caro). Por supuesto que lo cambiaron sin rechistar, pero fue un a muestra más del desastroso servicio.

Todo esto por 492,20€, un precio que hubiese pagado muy contento si la cena se hubiese desarrollado con normalidad en la terraza y no hubiésemos sufrido un servicio tan lamentable. Porque digo yo, si los precios que te cobran dentro son los mismos que afuera, ¿por qué el servicio no es igual? ¿por qué pretenden servirte un vino de 33€ la botella en copas de bar de menú del día cuando en la terraza tiene copas apropiadas? No lo entiendo ni lo entenderé. ¿Es que como tuvimos la mala suerte de que nos lloviese y de tener que celebrar la cena en un entorno mucho peor además el servicio de mesa tiene que ser malo? Para mi el precio de una comida en un restaurante no lo fija sólo la materia prima y cómo está cocinado, sino también el local y, por supuesto, el servicio que como digo fue lamentable.

En resumen, tardaré en volver (si es que lo hago alguna vez) a esta que era una de mis terrazas favoritas de Madrid, en la que cobran como si fuese un restaurante de nivel y me han dejado claro que no es así.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo)

Local: 9 (terraza), 6 (interior) 

Comida: 8

Servicio: 2

Precio: 60-80€/pers.

Ficha:

El Jardín de Miguel Angel

Dirección: Miguel Angel 29-31

Localidad: Madrid

Distrito: Chamberí

Metro:  Gregorio Marañón

Teléfono: 914420022

Días de cierre: No cierra.

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Restaurante El Comité

Restaurante El Comité

El pasado sábado fuimos a cenar a este restaurante en el que José Antonio y yo ya habíamos estado (aunque hacía muuuucho tiempo) y que nos dejó las mismas sensaciones que en la visita previa. En esta ocasión fuimos un grupo de seis personas.

El local está decorado en lo que parece un intento de recrear el ambiente de un bistró parisino, pero en lo que realmente se parece es en la excesiva cercanía de las mesas y en el pequeño tamaño de éstas. La decoración, un tanto abigarrada, consiste en muchos espejos y un sinfín de fotos por todas las paredes. Dado el nivel de precios nos pareció un sitio bastante incómodo (por el tamaño de las mesas), no muy bien iluminado y excesivamente ruidoso debido a la cantidad de mesas y la escaso espacio entre las mismas.

El servicio fue bastante bueno, bastante atentos y con un número suficiente de camareros.
La comida es, sin duda, lo mejor. Como entrantes pedimos dos raciones de Setas Salvajes Salteadas y otras dos de Foie Gras de Las Landas, ambas bastante buenas, especialmente el foie.

De segundo plato cinco de nosotros nos decantamos por el Steak Tartare con Patatas Fritas que estaba realmente bueno (además, como en la mayoría de los sitios especializados en este plato, te lo dan a probar para corregir de picante), mientras que mi hermana se decidió por los Medallones de Solomillo de Buey a la Mostaza Dulce.

Todo esto lo acompañamos de un par de botellas de Hacienda Monasterio 2006, D.O. Ribera del Duero, que, como siempre en vinos d esta bodega estaba muy bueno.

Sólo tres de nosotros tomamos postre, José Antonio y mi hermana se pidieron la Tarta Fina de Manzana Templada (la probé y estaba realmente buena) y yo un Kir Glacé (Sorbete de Cassis al Cava).

Y, rara rematar, unos cafés.

El total de la cuenta fue de unos 375€ aproximadamente (no cogí la cuenta y no recuerdo la cifra exacta, un precio a todas luces excesivo si atendemos a las características del local). Soy de la opinión que llegados a ciertos niveles de precios se debe exigir al menos un lugar cómodo (con mesas suficientemente amplias y una separación mínima) y bien iluminado (me gusta ver lo que como).

En resumen, un restaurante con buena comida de inspiración francesa, buen servicio, pero con un local que deberían mejorar si quieren mantener el nivel de precios actual. Eso sí, había intentado reservar en diferentes ocasiones en los últimos meses y siempre estaba lleno. Al parecer debe ser un lugar de culto (o de moda) entre ciertos sectores, pero yo no creo que vuelva.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo)

Local: 4

Comida: 8

Servicio: 8

Precio: 60-80€/pers.

Ficha:

El Comité

Dirección: Plaza San Amaro, 8

Localidad: Madrid

Distrito: Tetuán

Metro:  Santiago Bernabéu

Teléfono: 915718711

Días de cierre: Sábados Mediodía y Domingos.

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Cena Maridada en Taberna Laredo (VII)

Cena Maridada en Taberna Laredo (VII)

Este martes volvimos a celebrar una nueva edición de las cenas maridadas en Taberna Laredo. En esta ocasión fuimos diez comensales, con dos debutantes en este tipo de eventos (y una sola mujer, por cierto).

Para comenzar nos pusieron una botella de Champagne, Frank Pascal Brut Equilibre 2003, que estaba muy bueno y nos lo "ventilamos" antes de que llegase algo de comer (al ser diez personas las botellas duraban poco).

A continuación nos abrió un vino blanco D.O.C. Rioja, de las bodegas Benjamín Romeo (las de Contador), con un curioso nombre, Que Bonito Cacareaba 2008, un vino de uva Viura que no estuvo mal. Muy curioso, eso sí. Y para empezar el festín nos pusieron un Carabinero a cada uno, que estaba delicioso.

Tras el primer manjar, nos pusieron 3 pasteles de Ventresca, Aguacate y Pimientos, que estaban muy buenos.

Y aquí empezamos con los vinos tintos. Tras haber charlado con Miguel al principio de la comida sobre un vino mallorquín llamado 4 Kilos (que según nos dijo Miguel el nombre viene del finiquito que le dieron al enólogo de Ánima Negra cuando le echaron de un día para otro), nos puso el otro vino de la nueva bodega que montó, 12 Volts 2007. Un vino de uvas Callet, Manto Negro y Syrah, que nos gustó mucho a todos. Para acompañar nos sacaron dos raciones de ¡¡verduras!! (Judías verdes, Alcachofas y Habitas con un poquito de jamón picadito) que de aspecto estaban muy buenas y al parecer de sabor también (yo no las probé). Ni que decir tiene que tuvimos que "amonestar" a Miguel por tamaña ofensa a militantes antiverduras como José Antonio o yo mismo...

Aquí tuvimos que hacer una pequeña pausa porque segn Miguel estábamos yendo demasiado rápido.

El siguiente vino fue Jardín de Lúculo Garnachas 2006 (D.O. Navarra) que nos gustó algo menos que el anterior pero que también estuvo bien. Con este vino nos trajeron dos raciones consistentes en Calamares de Potera y Chopitos del Puerto de Santa María. Muy buenos ambos cefalópodos.

El siguiente plato fue la sorpresa de la noche, un Rissotto de Percebes y Carabinero, que estaba (como todos los rissottos que hacen en Taberna Laredo) delicioso.

Tras esto, y para finalizar, nos tomamos un tinto de Borgoña, un "vino de pueblo", Vosne-Romanee Domaine D’Eugénie 2006, que estaba realmente bien, acompañando 3 raciones de Chuletillas de Lechal de Riaza, que estaban muy ricas.

Como colofón la consabida tabla de quesos (bueno fueron dos), que en esta ocasión consistió en: Cotê D’Or, Munster, Gouda Caramelizado, Payoyo de Cádiz y Gruyère. Además de estas dos tablas Miguel nos sacó una Torta de La Dehesa (Zamora) que nos fuimos pasando por la mesa. Para acompañar los quesos Miguel nos abrió un blanco Gran Reserva de D.O.C. Rioja, Marqués de Murrieta 1998, que pese a sus once años conserva una acidez sorprendente.

Y para rematar, 6 cafés y los consabidos "copazos": Cinco Gin-Tonic de Citadelle Reserva (primera vez que la probaba) con tónica Fever Tree, un Gin-Tonic de Hendricks con Schweppes y tres Ron Zacapa 15 años con coca-cola.

Todo esto por un total de 752,30€.

Por cierto, que para la próxima cita, Miguel nos ha prometido un menú de Atún. Veremos...

Para terminar, como siempre, el enlace a la entrada en la que están los datos del restaurante (por cierto, han cambiado la página web y han puesto fotos nuevas, la carta, etc.):

Restaurante La Taberna del Alabardero (Sevilla)

Restaurante La Taberna del Alabardero (Sevilla)

El domingo decidimos cerrar el festival gastronómico por Sevilla (si exceptuamos las gambitas que tomamos antes de coger el tardío AVE que nos devolvió a Madrid) comiendo en este restaurante perteneciente al grupo Lezama y sede de la Escuela de Hostelería de Sevilla. Este restaurante (que también tiene hotel y un pequeño bistró, atendido por los alumnos, en la planta baja) está ubicado en un antiguo palacete de la céntrica calle Zaragoza.
El restaurante es muy bonito, con varios salones decorados en un estilo muy clásico y muy elegante, con gran separación entre mesas.
El servicio fue realmente bueno. Nos recibió el jefe de sala (que nos sonaba mucho a José Antonio y a mi y que terminamos por identificar como un antiguo camarero del restaurante El Serbal de Santander -del que somos buenos clientes, sobre todo José Antonio-).
Tras estudiar la carta y preguntar por el menú degustación maridado con vinos (del que sólo nos dijeron que era "sorpresa", aunque podíamos "vetar" algún producto -cosa que hicimos pidiendo que no nos sirvieran ningún plato que fuera todo verdura- y que los vinos eran todos andaluces) nos decidimos por el citado menú que consistió en lo siguiente:

  • Vino Blanco MIORO 2008 (100% zalema, D.O. Condado de Huelva). Afrutado.
    • Ajoblanco de Piñones con Cigala envuelta en Boletus y Sorbete de Mango
  • Aldea Blanca Colombard Blanco Crianza (D.O. Condado de Huelva)
    • Carpaccio de Boquerones con Tartar de Tomate y Granizado de Manzana Granny Smith
  • Barbarosa Rosado Syrah 2007 (Vino de la Tierra de Cádiz)
    •  Arroz Cremoso con Cola de Toro
  • Ocnos Blanco Chardonnay 2007 (Cazalla de la Sierra, Sevilla)
    • Merluza con Patatas a la Importancia y Azafrán
  • Descalzos Viejos 2007 Syrah-Merlot-Garnacha (D.O. Serranía de Ronda, Málaga)
    • Jamón Braseado con Crema de Cebolla y Espuma de Cerveza
  • Oranger, Vino de Naranja, Generoso Añejo, Bodegas Pedro Romero (Jerez)
    • Bavaroise de Avellanas con Cremoso de Maracuyá, Crujiente de Vainilla y Natilla de Mora
  • P.X. Tres Álamos, Bodegas Pedro Romero (Jerez)
    • Mousse de Chocolate rellena de vainilla con Sorbete de Naranja Sanguina

 

Resultó un menú bastante bueno, copioso del que personalmente destacaría el ajoblanco.
Para rematar, dos cortados y dos "copazos". Lamentablemente no tenían ginebra Citadelle, pero el solícito maitre nos ofreció The London Gin, lo que aceptamos encantados (y de paso la probamos, que ninguno de los dos lo habíamos hecho). En este momento aproveché para preguntarle si teníamos razón en nuestras "sospechas" y había trabajado en El Serbal y, sorprendido, nos dijo que sí. Esto dio pie a una agradable y larga conversación sobre la gastronomía por España en la que nos explicó porqué los profesionales evitan Sevilla y porqué él había acabado allí, y nos explicó el funcionamiento de la escuela. Además, tras pagar (234,44€ fue el precio, dado que nos invitó a las copas) nos hizo un "tour" por el edificio y nos enseñó todas las salas del restaurante, un par de habitaciones que estaban desocupadas y el resto de dependencias de la planta baja. Un gran final para esta agradabilísima comida y sobremesa (que, con toda la visita, se alargó hasta casi las seis de la tarde).
En resumen, gran sitio para darse un "homenaje" en Sevilla. Totalmente recomendable.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 9

Comida: 9

Servicio: 9

Precio: 50-80€/pers.

Ficha:

Taberna del Alabardero

Dirección: Zaragoza 20

Localidad: Sevilla

Teléfono: 954 50 27 21

Página Web: http://www.tabernadelalabardero.es/

Días de cierre: Lunes.

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Restaurante Eslava (Sevilla)

Restaurante Eslava (Sevilla)

El sábado fuimos a cenar a este restaurante del que tan bien nos habían hablado amigos sevillanos (y no sevillanos) que habían ido alguna vez, o incluso con frecuencia. Como no podía ser de otra forma, decidimos comprobar nosotros mismos si es tan bueno como dicen. Y lo es.

El restaurante se encuentra en el local de al lado del Bar Eslava, justo a un costado de la iglesia del Jesús del Gran Poder (por donde, por cierto, estaba pasando una procesión, creo que la de la Divina Pastora). La sala es pequeñita, seis o siete mesas solamente, y no demasiado separadas (aunque no llega a ser incómodo), lo que da un ambiente de bistró muy agradable.

El servicio es bastante bueno. Al ser tan pequeño entre dos camareros se bastan y se sobran para atender la sala. Además, y aunque no fuimos excesivamente pronto, cuando llegamos no había nadie, aunque enseguida empezaron a llegar el resto de comensales y acabó lleno.

En cuanto a la comida, tras los aperitivos de la casa de rigor, nos decimos por compartir el Carpaccio de Gambas Blancas y Coulis de Curry Caramelizado, que estaba muy bueno, y los Huevos de Campo con Mousse de Boletus Edulis, de los que nos pusieron uno a cada uno aunque no se si la ración será de tres huevos, pero fue todo un detalle. Además estaban deliciosos.

De segundo plato tanto mi pareja como José Antonio pidieron Atún Rojo con Cebolla caramelizada (había otra preparación con concassé de tomate) y yo me decidí por los Taquitos de Solomillo de Buey con salsa de Queso al Azafrán. Ambos platos muy buenos (probé un poco de atún). Ya nos habían aconsejado el atún, pero me apetecía carne y el camarero me recomendó el solomillo que estaba realmente bueno. Hay que decir también que el tamaño de las raciones está muy bien, aquí seguro que no te quedas con hambre...

Todo esto lo acompañamos de un vino que escogí de la corta carta, un D.O.C. Rioja, Muga Reserva Selección Especial 2003, que nos decantaron ya que lo necesitaba, y que estaba muy bueno (sobre todo cuando se terminó de abrir). EL precio del vino era de 34,80€.

De postre, José Antonio pidió el Helado de Queso Viejo (tras pedir consejo al camarero para elegir entre éste y la tarta de queso) y yo el Sokoa (tras la explicación de su composición, una base de bizcocho al moscatel, crema pastelera y nata). En realidad compartimos ambos postres, que estaban buenísimos. El Sokoa, pese a su aparentemente contundente composición resultó muy suave. Para acompañar los postres pedimos tres copitas de vino dulce y la amable camarera nos sirvió un Mistela casero que estaba realmente bien (y, por cierto, yo no me acordaba ya de la última vez que había tomado un mistela...).

El total de la comida, tomamos también una botella de agua, fue de 155,74€ un precio bastante bueno, teniendo en cuenta el precio del vino.

En resumen, pese a las altas expectativas creadas en torno a este restaurante por todo el que nos lo había recomendado, no defraudó en absoluto. Un excelente sitio para cenar.

Para terminar, puntuaré (0 mínimo - 10 máximo):

Local: 7.5

Comida: 8.5

Servicio: 8.5

Precio: 40-60€/pers.

Ficha:

Eslava

Dirección: Eslava 3

Localidad: Sevilla

Teléfono: 954 906 568

Días de cierre: Lunes.

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